Son las 11:20 de un martes y suena el teléfono de un bar de barrio: es la gestoría. «Que hay que cambiar el TPV por la Ley Antifraude». El dueño cuelga, busca en Google, lee en tres webs distintas que la cosa se ha aplazado a 2027 y vuelve a la barra tan tranquilo.
Ese señor acaba de cometer el error más caro del sector ahora mismo. Ha mezclado dos normas que no son la misma. Un software TPV antifraude no es algo que necesite en 2027: es algo que la ley le exige desde julio de 2021.
Resumen en 20 segundos: la Ley Antifraude (Ley 11/2021) está en vigor y se sanciona hoy. Lo que se aplazó a 2027 es VeriFactu, el envío automático de los registros a Hacienda. Usar un programa de facturación no conforme puede costarte 50.000 € por ejercicio aunque no hayas manipulado nada. Comprobarlo son cuatro preguntas a tu proveedor.
Lo que se aplazó a 2027 no es la Ley Antifraude
Aquí sin bromas, porque las fechas legales se citan literales o no se citan.
La Ley 11/2021, de 9 de julio, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal entró en vigor el 11 de julio de 2021. Entre otras cosas prohibió los programas de doble uso y creó un régimen sancionador específico para quien los fabrica y para quien los usa. No tiene fecha futura. Lleva cinco años funcionando.
El Real Decreto 1007/2023 desarrolla el reglamento y concreta qué requisitos técnicos debe cumplir el sistema informático de facturación.
Y el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre aplazó una cosa concreta: la obligación de que tu sistema remita los registros de facturación a la Agencia Tributaria. Sociedades, desde el 1 de enero de 2027. Autónomos y demás obligados, desde el 1 de julio de 2027.
Dicho de otra manera: se retrasó el envío, no el cumplimiento. Es la diferencia entre aplazarte la declaración y aplazarte el deber de llevar las cuentas. Nadie ha aplazado lo segundo.
Si lo que te interesa es el detalle del calendario de envío, lo tienes desglosado en la página de VeriFactu. Este artículo va de la otra mitad, la que ya está en vigor.
¿Qué es un software de doble uso y por qué te importa?
Durante años existió un mercado discreto de programas que llevaban dos cajas: la que se imprimía para Hacienda y la que reflejaba lo que realmente había entrado. A veces era un módulo oculto. A veces una llave USB que, al conectarla, activaba el modo paralelo. A veces sencillamente un botón para borrar ventas del día sin dejar rastro.
En la práctica se ha visto de tres formas, y conviene reconocerlas:
- El módulo oculto. Una pantalla a la que se llega con una combinación de teclas y desde la que se depuran las ventas del día. Para el usuario normal, el programa parece impecable.
- La llave física. Un pendrive o una mochila USB que, conectada, activa el modo paralelo. Sin la llave, el sistema es honrado; con ella, no. Fue el formato clásico de la caja registradora de hace quince años.
- La funcionalidad «normal» mal diseñada. La más incómoda, porque no hay mala fe: programas que permiten borrar una línea de ticket o eliminar una venta cerrada sin registrar la incidencia. No se vendieron para defraudar, pero encajan en la definición legal.
Los dos primeros ya casi no circulan. El tercero está instalado en miles de negocios que se creen a salvo.
La Ley 11/2021 fue directa a por los tres. Pero lo hizo con una redacción más amplia de lo que mucha gente supone: no sanciona solo al que defrauda. Sanciona la tenencia de sistemas que permitan hacerlo.
Ahí está el problema para el negocio honrado. Un TPV antiguo que deja anular un ticket y lo hace desaparecer de la base de datos no está defraudando por sí mismo. Pero es, técnicamente, un sistema que lo permite. Y el dueño del bar que lo tiene instalado no lo sabe, porque nadie le ha explicado nunca que anular un ticket debería dejar huella.
Los seis requisitos que tu software TPV antifraude debe cumplir
El artículo 8 del Real Decreto 1007/2023 no habla de marcas ni de certificados. Habla de seis capacidades técnicas. Este es el examen real, traducido a lo que pasa en tu mostrador:
| Requisito | Qué significa en tu barra |
|---|---|
| Integridad e inalterabilidad | Una vez emitido, el registro no se puede tocar sin que el sistema lo detecte |
| Trazabilidad | Cada registro se encadena con el anterior: si quitas uno, la cadena deja de cuadrar |
| Conservación y accesibilidad | Los registros se guardan y se pueden volcar y descargar cuando te los pidan |
| Registro de eventos | El programa anota lo que pasa dentro: arranques, anulaciones, incidencias |
| Separación de datos | Lo que interesa a Hacienda queda separado del resto de información del negocio |
| Remisión electrónica | El sistema es capaz de enviar los registros a la Agencia Tributaria de forma segura |
Fíjate en el último: capaz de. La capacidad se exige ya; la obligación de usarla es la que llega en 2027. Por eso un TPV puede ser perfectamente conforme hoy sin estar enviando nada todavía.
Cómo se acredita todo esto es otra historia, y da para su propio artículo: lo hemos contado en qué significa de verdad un TPV certificado, donde explicamos por qué el sello oficial que todo el mundo busca no existe.
¿A quién sancionan: al fabricante o a ti?
A los dos, y por conceptos distintos. Esta es la parte que casi ninguna web del sector pone en una tabla, probablemente porque la columna de la derecha incomoda al lector que es, justamente, quien compra.
| Fabricante o comercializador | Usuario del programa (tú) | |
|---|---|---|
| Importe máximo | 150.000 € por ejercicio | 50.000 € por ejercicio |
| Se cuenta por | Cada versión del programa no conforme | Cada ejercicio con el sistema instalado |
| ¿Hace falta haber defraudado? | No | No |
| Conducta sancionada | Fabricar, comercializar o certificar en falso | Tener el sistema, aunque no lo hayas manipulado |
Léelo otra vez: no hace falta haber defraudado. Es como la multa por no llevar el extintor revisado. No hace falta que haya incendio.
La fecha que ya pasó y casi nadie usa a su favor
Hay una fecha que el aplazamiento de diciembre de 2025 no tocó y que es, con diferencia, la más útil para ti: el 29 de julio de 2025. Desde ese día, fabricantes y comercializadores solo pueden ofrecer sistemas de facturación adaptados al reglamento.
Traducido a algo accionable: si te vendieron el TPV después de julio de 2025, tu proveedor ya estaba obligado a entregártelo conforme. No es un favor que le pides, es una obligación que tenía. Pídele la declaración responsable por escrito y referida a tu versión.
Si te lo vendieron antes, el escenario cambia: la responsabilidad de estar usando un sistema conforme sigue siendo tuya, y el proveedor no tiene por qué actualizarte gratis. Duro, pero es así, y es mejor saberlo hoy que el día de la inspección.
¿Cómo sé si mi TPV cumple? Cuatro preguntas a tu proveedor
No hace falta ser técnico. Con estas cuatro preguntas, hechas por escrito —por WhatsApp o por email, que quede registro— se sabe en un rato:
- ¿Me pasas la declaración responsable de mi versión exacta? Una declaración de la versión 8.2 no cubre tu versión 7.1.
- ¿Qué pasa cuando anulo un ticket? Si la respuesta es «desaparece», tienes un problema. Debe quedar registrado como anulación.
- ¿El programa lleva registro de eventos? Es el requisito que más TPV antiguos suspenden, porque nunca se pensó para eso.
- ¿Está preparado para remitir a la AEAT cuando toque en 2027? Si no lo está, la migración te va a caer igual, solo que con prisa.
Si el comercial contesta «sí, sí, está todo homologado, no te preocupes», insiste en tenerlo por escrito. La respuesta a esa segunda petición te dirá más que veinte páginas de folleto.
Tengo un TPV antiguo: tres escenarios y qué hacer en cada uno
Casi todas las consultas que nos llegan caben en uno de estos tres casos. Localiza el tuyo antes de gastarte un euro.
1. El fabricante existe y mantiene el producto. Es el escenario bueno y el más frecuente. Se resuelve actualizando a una versión conforme, y muchas veces la actualización entra en el mantenimiento que ya pagas. Pide la declaración responsable de la versión nueva y guárdala: es el papel que enseñarás si algún día te lo piden.
2. El fabricante existe pero el producto está descatalogado. Aquí no habrá versión conforme, por mucho que el comercial hable de «parches». Un programa descatalogado no recibe declaración responsable porque nadie va a firmar con su NIF por un código que ya no toca. Toca migrar, y conviene hacerlo con calma mientras la agenda del sector esté tranquila.
3. El fabricante ha desaparecido. Pasa más de lo que parece con programas hechos a medida por un informático local hace diez años. No hay a quién pedirle la declaración, así que legalmente estás usando un sistema no acreditable. Es el caso más urgente y, en nuestra experiencia, el que más tiempo lleva: hay que sacar el histórico de artículos y clientes de una base de datos que nadie documentó.
En los tres casos, el orden que funciona es el mismo: primero pides el papel, después decides. Mucha gente lo hace al revés y compra por miedo antes de saber si le hacía falta.
Ley Antifraude, certificación y VeriFactu: el diccionario honesto
Tres palabras que los anuncios usan como sinónimos y que no lo son. Si interiorizas esta tabla, dejas de ser vendible por miedo:
| Concepto | Qué es | Desde cuándo |
|---|---|---|
| Ley Antifraude | Ley 11/2021: prohíbe el software de doble uso y crea las sanciones | 11 de julio de 2021 |
| Reglamento | RD 1007/2023: los seis requisitos técnicos del sistema de facturación | Fabricantes, 29 de julio de 2025 |
| Certificación | Declaración responsable del fabricante dentro del programa. No hay sello de la AEAT | Exigible ya |
| VeriFactu | Modo de envío de los registros a la Agencia Tributaria en el momento de emitir | Sociedades 1/1/2027 · autónomos 1/7/2027 |
¿Cuánto cuesta ponerse en regla?
Menos de lo que la gente teme, que es exactamente la razón por la que tanto negocio lo va posponiendo mientras imagina cifras de cuatro dígitos. Precios reales, sin IVA y sin letra pequeña:
| Opción | Precio | Para quién |
|---|---|---|
| Licencia MINI | 165 € pago único | Negocio pequeño, sin módulos ni red |
| Licencia PRO | 325 € pago único | La habitual: completa y admite módulos |
| Licencia BUSINESS | 570 € pago único | Varios locales, con Cloud incluido |
| Pack TPV completo | 1.099 € pago único | TPV táctil i5 15,6", impresora 80 mm y cajón |
Todo esto es 100% deducible como gasto de empresa, algo que curiosamente desaparece de la conversación cuando alguien compara precio contra precio. Puedes ver las versiones y los módulos en nuestro software TPV certificado, y las variantes por sector para hostelería o comercio y alimentación.
Si además vas a tocar el sistema, es el momento de mirar lo que te cuesta cobrar. Las comisiones reales de nuestro datáfono arrancan en el 0,29% en débito nacional, el alquiler del terminal son 5 €/mes y el dinero está en tu cuenta al día siguiente, festivos incluidos. Un TPV conforme conectado a un datáfono caro sigue siendo un mal negocio.
Sobre la prueba, la fórmula exacta y sin adornos: 1 mes de prueba sin compromiso. Te das de baja el primer mes sin permanencia ni penalización. Si continúas, permanencia de 12 meses. El mes de prueba se paga; lo que no pagas es quedarte atado si no te convence.
El error que vemos una y otra vez
Un negocio se asusta con la Ley Antifraude, llama al primero que le coge el teléfono y compra lo que le pongan por delante con tal de estar cubierto. Seis meses después tiene un sistema legalmente impecable y prácticamente inútil: sin matriz de tallas si vende moda, sin balanza integrada si vende a peso, sin comandero si tiene sala.
Cumplir la ley es el suelo, no el techo. Si te va a tocar cambiar, cámbialo por algo que además te resuelva el sábado a las 22:00, que es cuando de verdad se juzga un TPV.
Resumen para el que ha bajado directo hasta aquí
- La Ley Antifraude no se ha aplazado: está en vigor desde el 11 de julio de 2021.
- Lo aplazado a 2027 es VeriFactu, el envío de los registros a Hacienda.
- Un software TPV antifraude debe cumplir seis requisitos técnicos del RD 1007/2023, y el fabricante lo acredita con su declaración responsable.
- La multa al usuario llega a 50.000 € por ejercicio y no exige haber defraudado.
- Desde el 29 de julio de 2025 tu proveedor solo puede venderte sistemas conformes: úsalo para exigir.
- Ponerse en regla arranca en 165 € y es gasto deducible.
¿Quieres salir de dudas con tu programa actual? Escríbenos por WhatsApp al +34 871 10 05 34 y dinos qué TPV usas y desde cuándo. Te decimos si tiene declaración responsable vigente para tu versión, sin compromiso y sin venderte nada por el camino.