Son las 13:40 de un sábado. Hay cola en la barra, el camarero canta «catorce veinte» y el de la caja teclea 1.420 en el datáfono en vez de 14,20. El cliente ve el importe, se ríe, se corrige y no pasa nada. Esa vez.
La conversación sobre datáfono y TPV siempre empieza preguntando cuál de los dos hace falta. Es la pregunta equivocada, y en cuanto haces la cuenta se ve por qué.
Resumen en 20 segundos: el datáfono cobra, el TPV gestiona la venta. No compiten: se conectan. En España el ticket medio con tarjeta es de 31,60 € (Banco de España), y sobre esa cifra cada cobro se lleva unos 12 céntimos con nuestras tarifas. Lo caro no es la comisión: es el descuadre de teclear el importe a mano.
La diferencia en 30 segundos
Sin rodeos, porque esto lo explica ya medio internet y no es donde está el valor de este artículo:
| Datáfono | TPV | |
|---|---|---|
| Para qué sirve | Cobrar con tarjeta | Gestionar la venta completa |
| Qué mueve | El dinero | La información |
| Con quién habla | Con el banco | Con tu stock, tu caja y con Hacienda |
| Qué pasa si falta | Solo cobras en efectivo | No sabes qué has vendido ni puedes facturar en regla |
| Coste típico | Alquiler mensual + un % de cada venta | Licencia o cuota, y el hardware |
Hasta aquí, lo que ya sabías. Ahora la parte que casi nadie publica.
Cuánto te cuesta de verdad cada cobro
El Banco de España publicó que las operaciones de pago distintas del efectivo crecieron un 8,5%, que la tarjeta ya es el 65,7% de todas las operaciones y que el importe medio por operación con tarjeta es de 31,60 €. Hay 119 millones de tarjetas en circulación, 2,4 por habitante.
Esa cifra, 31,60 €, es la que convierte los porcentajes en dinero. Con nuestras tarifas, un cobro medio queda así:
| Concepto | Cálculo sobre 31,60 € | Importe |
|---|---|---|
| Comisión débito nacional | 0,29% | 0,09 € |
| Recargo por terminal integrado | fijo por operación | 0,03 € |
| Total por cobro | 0,12 € |
Doce céntimos. Para que se vea en un mes de verdad: 1.000 cobros al ticket medio son 31.600 € facturados, unos 122 € de comisiones más los 5 €/mes del alquiler del terminal. Un 0,40% efectivo con todo dentro.
Compara ese número con el que aparece en tu liquidación. Si no sabes cuál es, ya has encontrado el problema: la comisión de tarjeta es la única factura que un negocio paga sin mirarla, mes tras mes, porque llega descontada.
De dónde sale el porcentaje que te cobran
Esto es lo que ninguno de los artículos que rankean para «datáfono TPV» explica, y es la única forma de saber si te están clavando. El precio que pagas tiene tres capas:
- Tasa de intercambio. Lo que se queda el banco que emitió la tarjeta de tu cliente. Está topada por ley: el Reglamento (UE) 2015/751 la limita al 0,2% en débito y al 0,3% en crédito para tarjetas de particulares.
- Comisiones de la marca. Lo que cobran Visa o Mastercard por usar su red. Pequeño, pero existe.
- El margen de quien te da el terminal. No está regulado. Aquí es donde dos ofertas para el mismo negocio se separan por un factor de cinco.
Cuando alguien te dice «te dejo el datáfono al 0,9%», no te está diciendo su precio: te está diciendo que su margen es de siete décimas sobre el suelo regulado. Con esa lectura, la pregunta deja de ser «¿cuánto me cobras?» y pasa a ser «¿cuánto de eso es tuyo?».
El mínimo por operación: donde se va el margen en tickets pequeños
Aquí toca enseñar la letra pequeña propia, que es lo que nos hace parecer más caros en una comparación superficial. Nuestro datáfono tiene un mínimo de 0,05 € por operación. Significa que por debajo de cierto importe, no pagas el porcentaje: pagas el mínimo.
El punto exacto donde se cruzan es 17,24 €. Por debajo, manda el mínimo. Por encima, manda el 0,29%.
| Ticket | 0,29% | Lo que pagas | % real |
|---|---|---|---|
| 3,00 € (un café) | 0,01 € | 0,05 € (mínimo) | 1,67% |
| 10,00 € | 0,03 € | 0,05 € (mínimo) | 0,50% |
| 17,24 € | 0,05 € | 0,05 € (empate) | 0,29% |
| 31,60 € (ticket medio) | 0,09 € | 0,09 € | 0,29% |
Traducido: si tienes una vermutería de barrio con ticket medio de 4 €, el número que tienes que mirar no es el porcentaje de portada, es el mínimo por operación. Si tienes una tienda con ticket de 60 €, es al revés. Cualquiera que te venda sin preguntarte tu ticket medio te está vendiendo a ciegas.
Y no, no todas las tarjetas van al 0,29%. Las business van al 2,20%, las de la UE llevan +0,50% y las de fuera de la UE +1,50% y 0,13 €. Si vendes a empresas o a turistas de fuera, esa columna importa más que la primera. La tabla entera está en la página del datáfono, con recargos incluidos.
«Es que la tarjeta me cuesta dinero»: el efectivo también
Es la frase que más veces oímos, normalmente acompañada de un «yo prefiero efectivo». Y es verdad a medias: la tarjeta tiene un coste visible, que llega descontado y escuece. El efectivo tiene un coste invisible, que es justo por lo que nadie lo cuenta.
Lo invisible, para un negocio pequeño, es esto:
- El tiempo de arqueo. Veinte minutos al cierre, todos los días. Al mes son diez horas de alguien a quien pagas.
- Los descuadres. No por robo: por cambio mal dado en hora punta, que nunca se recupera y casi nunca se apunta.
- Los viajes al banco y lo que cobra tu entidad por ingresar efectivo, que en muchos contratos de empresa no es cero.
- El riesgo de tener caja en el local un sábado a las dos de la mañana.
Con el ticket medio de 31,60 €, la tarjeta te cuesta 12 céntimos por cobro. Diez horas al mes de arqueo cuestan bastante más que los 122 € de comisiones de mil cobros. La cuenta no sale a favor del efectivo: sale a favor de no discutir con el cliente sobre cómo quiere pagar.
Y hay un dato que cierra la discusión: la tarjeta ya es el 65,7% de todas las operaciones de pago en España, con 119 millones de tarjetas en circulación. El cliente que entra por tu puerta ya ha decidido cómo paga. Tu margen está en cobrarlo barato y sin descuadres, no en convencerle de lo contrario.
Tipos de datáfono: cuál encaja en tu mostrador
No hay un datáfono mejor que otro, hay uno que encaja con cómo cobras tú. Estos son los cuatro formatos y el error típico de cada uno:
| Tipo | Cómo conecta | Para quién | El error típico |
|---|---|---|---|
| Fijo de mostrador | Cable a la red o al TPV | Tienda, panadería, farmacia | Comprarlo teniendo sala: el cliente acaba levantándose |
| Inalámbrico | Wi-Fi del local | Restaurante con sala pequeña | Confiar en un Wi-Fi que no llega a la terraza |
| Portátil con SIM | Datos móviles | Terraza, chiringuito, reparto | No comprobar la cobertura antes de firmar |
| Móvil / softPOS | App en el propio teléfono | Mercadillo, servicio a domicilio | Usarlo con volumen alto: no integra ni imprime |
El formato importa menos que dos preguntas que casi nadie hace: si el terminal se puede integrar con tu TPV, y qué pasa el día que se cae. Nuestro alquiler incluye asistencia y sustitución en 24-48 h, porque un datáfono muerto un viernes no es una incidencia técnica: es un fin de semana cobrando solo en efectivo.
Por qué «datáfono o TPV» es la pregunta equivocada
Porque los dos aparatos hacen cosas distintas y el problema real aparece entre ellos. Sin integrar, el flujo es este: el TPV calcula 14,20 €, una persona lee el importe, otra lo teclea en el datáfono, el datáfono cobra y nadie le dice al TPV que se ha cobrado.
Tres puntos de fallo en una operación que dura ocho segundos. En hora punta, un sábado, con personal nuevo. Los descuadres que llevan meses sin explicación casi nunca son el personal: son este hueco.
Integrado, el importe viaja solo y la confirmación del cobro vuelve al ticket. No hay tecleo, no hay céntimo perdido y el arqueo cuadra. El recargo por esto son 0,03 € por operación: sobre el ticket medio, tres céntimos por dejar de contar billetes de madrugada.
Qué necesitas tú: tres escenarios
1. Solo cobras. Un puesto de mercado, un servicio a domicilio, una actividad sin stock ni carta. Un datáfono suelto te vale. Mira el mínimo por operación y la fecha de abono, que es donde se esconden las diferencias.
2. Vendes artículos o tienes sala. Necesitas TPV, y no por comodidad: si emites facturas con un sistema informático, ese sistema tiene que cumplir la normativa. Lo explicamos en qué te exige de verdad la Ley Antifraude y en cómo comprobar si tu programa está certificado. Aquí el datáfono integrado deja de ser un lujo.
3. Ya tienes los dos, pero sueltos. El escenario más común y el que más dinero pierde en silencio. Antes de cambiar nada, haz esta prueba durante una semana: apunta el descuadre diario. Si suma más que el coste de integrar, ya tienes la respuesta.
Seis preguntas antes de firmar nada
Da igual con quién contrates, nosotros incluidos. Estas seis preguntas separan una oferta real de un titular bonito, y se hacen por escrito:
- ¿Cuál es el mínimo por operación? Si tu ticket medio es bajo, este número pesa más que el porcentaje de portada.
- ¿Qué recargo llevan las tarjetas business y las extranjeras? Los porcentajes que se anuncian son siempre de débito nacional. Si vendes a empresas o a turistas, pide esa columna.
- ¿Hay concepto fijo mensual además del alquiler? Es el que más veces aparece en una liquidación sin que nadie lo nombrara al firmar.
- ¿Cuándo se abona el dinero? «Día siguiente» y «dos o tres días hábiles» se parecen en el contrato y no se parecen nada en un puente.
- ¿Se integra con mi TPV concreto? No «con TPV» en general: con el tuyo, por su nombre y su versión.
- ¿Qué pasa si me doy de baja? Plazo, penalización y quién paga la devolución del terminal.
Si alguna respuesta llega en forma de «eso ya lo vemos luego», ya tienes la respuesta.
Un apunte sobre la primera: para calcular tu ticket medio no hace falta nada sofisticado. Coge la facturación con tarjeta de un mes y divídela entre el número de operaciones; las dos cifras están en tu liquidación. Ese número es el que decide si a ti te conviene mirar el porcentaje o el mínimo, y es la primera pregunta que hacemos nosotros antes de dar un precio. Quien no te la hace, no está calculando: está recitando tarifa.
Qué cuesta montarlo
Precios reales, sin IVA y sin letra pequeña. El alquiler del terminal son 5 €/mes, con asistencia y sustitución en 24-48 h incluidas, y el dinero de tus cobros está en tu cuenta al día siguiente, festivos incluidos.
| Opción | Precio | Para quién |
|---|---|---|
| Datáfono | 5 €/mes + desde 0,29% débito | Cualquier negocio que cobre con tarjeta |
| Solo software ESENCIAL | 690 € pago único | Ya tienes ordenador y llevas pocos artículos |
| Pack ESENCIAL | 990 € pago único | Equipo, licencia, datáfono y hasta 150 artículos cargados |
| Pack PROFESIONAL | 1.590 € pago único | La habitual: stock, empleados, informes y 600 artículos |
| Pack HOSTELERÍA 360 | 2.490 € pago único | Bar o restaurante: comandero, cobro en mesa y tu carta montada |
| Pack ENTERPRISE | Desde 3.900 € | Varias tiendas, con Cloud e informes unificados |
Todo es 100% deducible como gasto de empresa. Y sobre la prueba, la fórmula exacta: 1 mes de prueba sin compromiso: te das de baja el primer mes sin permanencia ni penalización; si continúas, permanencia de 12 meses. El mes de prueba se paga. Lo que no pagas es quedarte atado si no te convence.
Si quieres ver cómo cambia el TPV según el negocio, están las versiones para hostelería y comercio y alimentación, y el detalle completo en nuestro software TPV certificado.
Resumen para el que ha bajado directo hasta aquí
- El datáfono cobra, el TPV gestiona la venta. No compiten.
- El ticket medio con tarjeta en España es de 31,60 € (Banco de España, primer semestre de 2025).
- Sobre esa cifra, cada cobro se lleva unos 12 céntimos con nuestras tarifas: 0,29% más 0,03 € de terminal integrado.
- La tasa de intercambio está topada al 0,2% en débito por el Reglamento (UE) 2015/751. Lo que pagues por encima es margen de tu proveedor.
- Por debajo de 17,24 € manda el mínimo de 0,05 € por operación: si tu ticket es pequeño, mira ese número antes que el porcentaje.
- Sin integrar, el descuadre te cuesta más que la comisión. Integrarlo son 0,03 € por cobro.
¿Quieres saber qué estás pagando ahora mismo? Mándanos tu última liquidación por WhatsApp al +34 871 10 05 34 y te la traducimos: cuánto es intercambio, cuánto es marca y cuánto es margen. Sin compromiso y sin venderte nada por el camino.